lunes, 7 de julio de 2008

"Panrarán Yacu" relatos sobre el Agua escrito por Antony Romero

Antony Romero, uno de los ganadores del Concurso Escolar Nacional "Mitos y Leyendas del Agua en el Perú" nos entrega sus propios relatos sobre el Agua

Con mucha alegria y complacencia tuve el honor de escribir el Prologo para el libro sobre relatos del Agua "Panrarán Yacu" que Antony escribio y fue presentado el 24 de Junio en la ciudad de Huancayo con la presencia de varias delegaciones de Escolares de diferentes colegios y autoridades del Medio Ambiente. De alguna manera Antony nos ha demostrado que la siembra que hicimos con "Mitos y Leyendas del Agua" entre nuestros escolares peruanos va dando sus primeros frutos. El apoyo invalorable de sus padres le ha permitido hacer realidad su obra, felicitaciones a este joven escritor que se constituye en un ejemplo a seguir por su aporte a la Cultura Ambiental en el uso del Agua. A continuación les presento el prologo del libro.

PROLOGO
La humanidad enfrenta uno de los retos más críticos, manejar sosteniblemente el AGUA, recurso vital para su supervivencia, en ese contexto Perú necesita establecer políticas y estrategias tendientes a incentivar una cultura en su manejo además de formar ciudadanos concientes de esta realidad. Frente a esta problemática nuestro aporte es difundir el Programa “Cultura Ambiental en el Uso del Agua” en esta línea durante el 2006-2007 organizamos el Concurso Nacional Escolar “Mitos y Leyendas del Agua en el Perú” para que los escolares revaloren el AGUA y los conocimientos ancestrales de los cuales somos depositarios. El concurso permitió que las cincuenta mejores leyendas enviadas de todas las regiones fueran publicadas y las cinco mejores premiadas, siendo Antony Lizardo, uno de los escolares ganadores que fue premiado en Marzo del 2007.
A casi un año de este magno evento tenemos el privilegio de presentar a un Joven Embajador del Agua que con visión de futuro promueve la cultura del agua y que a través de sus relatos no solamente incentiva a la lectura sino que nos lleva por el mundo mágico ancestral del espíritu de Yacu y a descubrir sus enseñanzas y que usando el propio lenguaje del poblador andino, se identifica con sus costumbres, entra en sus hogares y desde allí les habla, les pide reflexionar a través de cada relato.
“YACU KUTIMUY” encierra el profundo dolor del espíritu del AGUA frente a la contaminación y que los Runas la contaminan hasta inutilizarla. “LA CARTA DEL AGUA” es la voz de esta generación que pide el respeto y el manejo sostenible para el uso de las generaciones futuras. Los otros relatos como “LA AGONÍA DE MAMA NATHU” reflexiona sobre el papel que cumple el ser humano en la naturaleza, donde somete a sus hermanos menores y pretende alterar la trama de la vida, despoja y mal usa los recursos naturales a tal punto que pone en peligro su propio hogar, la Pachamama le recuerda lo vulnerable que es y como en segundos sus magnificas obras son reducidas a nada.
Destacamos la obra de Anthony porque invita a reflexionar y comprender el profundo respeto y veneración que nuestros antepasados tuvieron por el agua y la naturaleza, Yacu se hace presente como un elemento vivo conjuntamente con la madre tierra (Pachamama) que en armonía con el ser humano le prodigan un entorno saludable, es la comunión del hombre con la naturaleza para lograr el “buen vivir” (el Allin Kausay), al cual aspiramos todos los peruanos.
Fanny Fernández Melo
YUNKAWASI-PERU
LIMA, FEBRERO 2008

domingo, 6 de julio de 2008

La Leyenda de Huankarquychi

EL HUANKARQUYCHI

En Tomaqaya existen muchas lagunillas y puquios que la gente agradece porque sus aguas son de lo más puro y cristalino que pueda haber a cien kilómetros a la redonda.
Sucede que cuando hay lluvias, las lagunas y puquios parecen cobrar vida animal. Dicen que un gato inmenso del tipo angora comienza a danzar alrededor de los puquios y cuando se produce eso, toda persona que atine a pasar por el lugar es embrujado y aparece muerto.
En tiempos remotos, una campesina que experimento por primera vez este tipo de sucesos misteriosos apareció con el estomago hinchado y oliendo a petróleo.
Era un día caluroso y nada hacia presagiar que lloviera, la campesina que se llamaba Valentina hacia sus faenas agrícolas, recogiendo la cosecha. Era el mes de abril y había que recoger las habas del campo.
Valentina camino por el sendero de siempre, llevaba en su regazo las habas, cuando de pronto se desató una lluvia torrencial. Creyendo que iba a pasar, se cobijo debajo de un árbol de capulí.
El tiempo pasaba y la lluvia no cesaba de caer. Valentina estaba incomoda por el mal tiempo. Pero no se atrevía a regresar a su casa por la lluvia intensa que caía. De pronto, como por encanto se hizo noche.
Valentina temblaba de miedo porque su casa estaba a muy lejos, cuando de pronto observo que del puquio salía un gato gigante y comenzaba a dar vueltas alrededor del agua. Valentina quiso correr pero un miedo terrible le impedía moverse.
Recordó que su abuelita, la mamá grande había contado que de los puquios salía un gato gigante y comenzaba a dar vueltas alrededor del agua. Valentina quiso correr pero un miedo terrible le impedía moverse.
Estaba desnuda, tiritando, la lluvia caía inmisericorde.
En eso, el gato la había visto. En sus ojos había deseo. Se acerco hasta donde estaba Valentina y la campesina no pudiendo soportar tan terrible visión se desmayo.
Al día siguiente los campesinos, cuando buscaban a Valentina, la encontraron ahogada en el puquio, completamente desnuda y en sus ojos, el espanto era patético.
Desde entonces, cuando llueve, la gente se retira de los puquios inmediatamente. No les importa si dejan sus cosechas o cualquier cosa. Saben que la leyenda del Huankarquychi, puede producirse en cualquier momento.

Fuente escrita: Cusco Inmortal: Cuentos, Mitos, Leyendas; Víctor Abel del Castillo, Leonel Guzmán C.
Escolar: Adriana Chávez Tejada, 8 años; Wánchaq, Cusco